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Impuestos ambientales y estímulos fiscales verdes en México

Los estímulos fiscales verdes, los impuestos ambientales y la normatividad ambiental, son elementos muy importantes para cuidar nuestro planeta. El 5 de junio es el Día Mundial del Ambiente, un día fantástico para revisar las acciones directas del gobierno mexicano en materia del derecho ambiental.

 

El Día Mundial del Medio Ambiente es una plataforma establecida por la Organización de las Naciones Unidas para crear conciencia sobre las amenazas a las que se enfrenta nuestro planeta. Se celebra desde 1974, con ensayos, conferencias, festivales, campañas de limpieza y todas las actividades posibles para hacer entender que es responsabilidad de toda la población impulsar un desarrollo sustentable y equitativo.

 

En particular en México, el cuidado del medio ambiente se establece por un conjunto de leyes y normas que buscan el cuidado del medio ambiente nacional. México es un país con una variedad considerable de ecosistemas con bosques, desiertos, selvas, manglares y mares llenos de vida. Por esto se vuelve de vital importancia cuidar de estos ambientes.

En el artículo 4 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se establece cómo un derecho para todas personas a un medio ambiente adecuado para su desarrollo y bienestar.

Este derecho hace que sean necesarios otros instrumentos jurídicos para garantizar que se cumplan las condiciones para mantener este medio ambiente. Los impuestos ambientales, los estímulos fiscales verdes, organismos y dependencias especializadas, así cómo comisiones legislativas que busquen encontrar un equilibrio de un progreso sostenible.

Impuestos Ambientales en México

Los impuestos ambientales en México tienen en el papel un carácter de sanación más que de recaudación. En ellos se busca gravar actividades y productos que dañan, o que tienen el potencial de dañar el medio ambiente. 

 

Sin embargo, a nivel federal no se ha llegado a etiquetar la recaudación de estos impuestos ambientales con el uso exclusivo para subsanar las afectaciones ambientales. El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para ciertos servicios que enajenan o importan ciertos bienes en territorio nacional.

 

Este gravamen recae sobre los sujetos pasivos del impuesto. Estas son las personas físicas y morales que realicen actos o actividades objeto del impuesto. Y sobre el objeto del impuesto. Es decir, la enajenación en territorio nacional, o importación de combustibles automotrices y combustibles fósiles. De igual forma, los plaguicidas pagan el IEPS dependiendo de su peligro de toxicidad.

 

Otro impuesto ambiental federal es el impuesto a automóviles nuevos. En este se grava la enajenación de automóviles nuevos o su importación definitiva al país. Se calcula con el precio establecido al consumidor por el fabricante, ensamblador, distribuidor autorizado o comerciante de automóviles. 

 

Por otro lado, los estados de la república han creado su propia versión de impuesto ambiental. Estados cómo Baja California, Zacatecas, Yucatán, Oaxaca, entre otros, han gravado distintas actividades y servicios. Si te interesa una mirada más profunda por estado, haznos saber tu interés en los comentarios de este artículo.

Estímulos Fiscales Verdes en México

 

Los impuestos ambientales en México tienen en el papel un carácter de sanación más que de recaudación. En ellos se busca gravar actividades y productos que dañan, o que tienen el potencial de dañar el medio ambiente. 

 

Sin embargo, a nivel federal no se ha llegado a etiquetar la recaudación de estos impuestos ambientales con el uso exclusivo para subsanar las afectaciones ambientales. El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para ciertos servicios que enajenan o importan ciertos bienes en territorio nacional.

 

Este gravamen recae sobre los sujetos pasivos del impuesto. Estas son las personas físicas y morales que realicen actos o actividades objeto del impuesto. Y sobre el objeto del impuesto. Es decir, la enajenación en territorio nacional, o importación de combustibles automotrices y combustibles fósiles. De igual forma, los plaguicidas pagan el IEPS dependiendo de su peligro de toxicidad.

 

Otro impuesto ambiental federal es el impuesto a automóviles nuevos. En este se grava la enajenación de automóviles nuevos o su importación definitiva al país. Se calcula con el precio establecido al consumidor por el fabricante, ensamblador, distribuidor autorizado o comerciante de automóviles. 

 

Por otro lado, los estados de la república han creado su propia versión de impuesto ambiental. Estados cómo Baja California, Zacatecas, Yucatán, Oaxaca, entre otros, han gravado distintas actividades y servicios. Si te interesa una mirada más profunda por estado, haznos saber tu interés en los comentarios de este artículo.

Así cómo existen los impuestos ambientales, también tenemos estímulos fiscales verdes en México. Estos tienen por objetivo incentivar a la investigación, innovación en las técnicas de producción y el empleo de energías limpias. 

 

Si bien existen muchas dependencias y reglamentos, hoy nos gustaría hablar de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA). Esta ley rige los presupuestos mínimos para la preservación y restauración del equilibrio y la protección del medio ambiente en el territorio nacional. Surge para regular el derecho al medio ambiente adecuado. 

 

La LGEEPA es la máxima ley de derecho ambiental en México. Establece que el ordenamiento ecológico es un instrumento que debe incorporarse en la planeación nacional del desarrollo.

 

En el artículo 22 de esta ley se explican los instrumentos fiscales o incentivos fiscales verdes:

 

“Se consideran instrumentos económicos de carácter fiscal, los estímulos fiscales que incentiven el cumplimiento de los objetivos de la política ambiental.”

 

En el artículo 22 bis, la LGEEPA recomienda las actividades a las que sería prioritario otorgar estos estímulos fiscales verdes. Mientras que, nos remite a la Ley de Ingresos de la Federación para determinar cuál es el estímulo para cada actividad. Las actividades son:

 

  1. La investigación científica y tecnológica, incorporación, innovación o utilización de mecanismos, equipos y tecnologías que tengan por objetivo evitar, reducir o controlar la contaminación o deterioro ambiental, así como el uso eficiente de recursos naturales y de energía.
  2. La investigación e incorporación de sistemas de ahorro de energía y de utilización de fuentes de energía menos contaminantes.
  3. El ahorro y aprovechamiento sustentable y la prevención de la contaminación del agua;
  4. La ubicación y reubicación de instalaciones industriales, comerciales y de servicios en áreas ambientalmente adecuadas;
  5. El establecimiento, manejo y vigilancia de áreas naturales protegidas.
  6. Los procesos, productos y servicios que, conforme a la normatividad aplicable, hayan sido certificados ambientalmente.
  7. En general, aquellas actividades relacionadas con la preservación y restauración del equilibrio ecológico y la protección al ambiente.

 

Si tus actividades se relacionan con algunos de estos puntos, podrías ser candidato a recibir un estímulo fiscal verde. Por otro lado, debes estar atento a cuáles son los impuestos ambientales que debes pagar de acuerdo a tu actividad y estado de la república.

 

¿Qué te pareció este artículo? ¿Te gustaría saber más sobre estos temas? Coméntalo en la sección de comentarios y sigue pendiente a los artículos de Corporativo AUG. Siempre estamos emocionados de compartir información sobre los temas que nos apasionan.

Lic . Fabiola jazmín Gutiérrez Pérez

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